La corrupción de los otros

Lo que nos aporta la neurociencia en relación a los actos de corrupción

Ante tanto alegato sobre la corrupción generalizada, que se come como comején los recursos de nuestra nación, surge la matemática pregunta de si el conjunto de corruptos es exactamente igual a la resta entre todos los colombianos y el conjunto de quienes se quejan de la corrupción. Es decir, ¿los corruptos y los no corruptos son grupos sociales diferentes bien definidos? ¿De dónde salen los primeros? ¿De un sector aislado de la sociedad que no se mezcla nunca con los segundos? ¿O acaso vivimos “en el mismo lodo todos manoseaos”?

Si, como parece indicar la situación, asumimos que buena parte de los funcionarios públicos son corruptos, hipotéticamente por supuesto, y hacemos el experimento mental de pensar en esto como una gran encuesta nacional sobre el comportamiento ético y moral, en donde esos miles de servidores del Estado son la muestra y el universo somos los ciudadanos colombianos, nos resultaría que casi todos somos también corruptos. ¿No? ¿Son los funcionarios públicos una muestra representativa de la población colombiana? Pues los hay de todas las edades, géneros, profesiones, regiones, orígenes, etc. Todos seríamos entonces ciertamente corruptos. ¿No?

Pues sí. Y he aquí lo que dice la neurociencia al respecto. Sigue leyendo “La corrupción de los otros”

Anuncios